Alfonso Ramírez Cuellar, diputado federal, -por tercera ocasión- ex dirigente nacional de MORENA, y ex líder de la organización social denominada Barzón, llegó a Torreón y en conferencia de prensa promovió las acciones de gobierno de la Presidente, Claudia Sheinbaum, aseguró que el país va por buen camino y que sus principios como ente de izquierda son respetados. Se le preguntó que ¿cómo barzonista peleaba por los apoyos al campo y hoy cómo parte del poder ya no? Aseguró que si hay apoyo para el sector agropecuario y enumeró algunos de éstos, sin embargo guardó silencio cuando se le precisó que los campesinos laguneros -Torreón, San Pedro, Matamoros, Francisco I Madero y Viesca-, aseguraban lo contrario. -¿Mienten, los campesinos laguneros? Se le volvió a preguntar pero no contestó.
El zacatecano se alineó al discurso oficial cuando se le cuestionó por las recientes elecciones en el estado de Durango, pues dijo que impugnarán ante las instancias correspondientes los municipios de Lerdo y la capital, Durango. Se le preguntó del porqué no ser autocríticos y reconocer que se equivocaron de estrategia y de candidatos, pues el Doctor José Ramón Enríquez en Durango fue castigado y orillado a la tercera fuerza política – y borrado en su Domingo negro de cualquier intención por contender a la gubernatura, por MORENA, por supuesto- y en Lerdo, Flora Leal perdió por más de 30 mil votos… a lo que el hábil antropólogo y político experimentado ni se inmutó y siguió obedeciendo un guión “bobo” como lo es el de la dirigencia actual con Luisa María Alcalde y Andrés -Andy- López Beltrán, presidente y secretario de organización del partido en el poder, esto es: “En Gómez Palacio, la ciudad industrial del estado, y segunda en importancia, después de la capital, ganó por los guindas, Betzabé Martínez Arango, ahí se respetó la decisión y el voto popular, pero en Durango y en Lerdo, -vecina de la ciudad de Gómez Palacio- donde perdieron, no se respetó la voluntad popular y se impugnará la elección aduciendo una elección de estado.
Ganar con humildad y perder con dignidad, son dos conceptos que la vorágine política de los responsables de este partido político están lejos de asimilar, incluyendo al avezado político Ramírez Cuellar, quien sabe bien lo que pasó pero prefiere callar y seguirle el juego a sus líderes d partido.
AGV